CIRUGÍA DE TRACTURA DE MESETA TIBIAL
Autores
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0009-0000-2157-7843
Resumo
Traumatismos de alta energía pueden afectar la inserción de músculos y la estabilidad de la rodilla. La técnica quirúrgica fue mediante reducción abierta y fijación interna (ORIF) con placa metálica, lo cual ha demostrado resultados favorables en la recuperación de la alineación anatómica y la función articular. Existen distintos tipos de abordaje según el mecanismo de acción, como longitudinal anterior, anteromedial, anterolateral, posteromedial o posterolateral. El uso del artroscopio en el mismo acto quirúrgico es una herramienta que permite la reducción intraarticular de la fractura. En este procedimiento fue expuesta la cavidad articular, observándose lateralmente según las indicaciones del diagnóstico radiográfico que se confirmó mediante TAC. Fractura de meseta tibial por caída desde altura; parte de la meseta se destruyó por el impacto, se retiraron los restos óseos y se procedió con el relleno con injerto autólogo extraído de la cresta ilíaca del paciente. La meseta tibial es más vulnerable en extensión debido al mecanismo de rotación externa final y a la tensión de los ligamentos, por lo que es indispensable seguir adecuadamente la rehabilitación; los ligamentos laterales actúan como bisagra, favoreciendo la compresión y la recuperación de la marcha.